Profesor: Trinidad Juárez Arias
2º ESO - Aula: 2ºESO E
Microrrelato:
Ella pintaba y sus padres miraban por encima del hombro, no entendían como aquellos trazos
irregulares y sin orden lógico tenían un significado para ella.
Terminó de dibujar y sus padres contemplaron el dibujo con la cabeza ladeada, intentando ver
algo en claro. Su hija les preguntó:
- Es un astronauta comiendo pipas montado en una tortuga con patines, ¿es que
no lo veis?
Mientras ellos estaban con la boca abierta intentando visualizar al dichoso astronauta, llegó
su hermano mayor con unos amigos, la niña, toda orgullosa, fue a enseñarles a su dibujo.
- ¡Mira, Víctor! ¿Te gusta?
- ¡Qué chulo! Pero al patín derecho le falta una rueda… ¿Acaso la tortuga se ha
caído por Saturno y se lo ha dejado allí?
- Sí, pero ya no la podemos recuperar porque un gato espacial se la comió.
Los niños conversaban y sus padres continuaban atónitos. Con tres rayajos mal hechos habían
creado un relato asombroso para los niños, pero invisible al ojo adulto.
Los padres suspiraron desilusionados, querían entender a sus hijos, entender ese mundo tan
maravilloso en el que una vez habían vivido, pero habían tenido que abandonar.
Se sentaron en el sofá, abatidos. Su hija, al verlos tan deprimidos les dijo:
- Cerrad los ojos
Sus padres se miraron sin entender
- Cerrad los ojos – repitió la niña
Ellos obedecieron
- Creéis que tenéis las puertas cerradas a nuestro mundo, pero no es cierto, porque
no hay puertas.
- Entonces, ¿cómo es que no podemos entrar? – preguntó su madre
- Ya estáis dentro, cuando estáis con nosotros, pero hay niebla y no podéis ver.
Abrid la mente, aquí todo es posible, podéis imaginar cualquier cosa.
- ¡Ya lo veo! – exclamó su padre - ¡Veo al astronauta! ¡Y a la tortuga! Y … ¿Eso
es un pirata?
- Es precioso – la niña cerró los ojos y se dejó llevar por su imaginación
Obra de referencia:
Sara Pérez Sánchez ha realizado un microrrelato sobe "El Principito"