Profesor: Trinidad Juárez Arias
1º ESO - Aula: 1ºESO A
Microrrelato:
Cristina, 24 años, pensó que Nueva York sería la aventura de su vida. Estudió para ser
técnico superior en guías culturales y se marchó a la gran manzana a hacer un master en guía
turística. Al llegar todo fue de color de rosa, o por decirlo más realista, fue color de rosa pero
no sin algún que otro manchón. Cristina vivía con los Wilson y los Taylor, la madre de la
familia, Taylor Wilson, le comentó que sólo ayudaría un poco, pero cada vez hacía más cosas
para la familia (limpiar, recoger, cocinar…), y apenas le quedaba tiempo para ella. El máster
lo llevaba Jacob, un argentino maduro que controlaba todo lo que hacía y le parecía mal
cualquier cosa que hiciera. Aun esforzándose al máximo para que todas las tareas le salieran
perfectas todo le salía mal. Una tarde entró en una tienda de zapatillas deportivas y conoció a
JJ. El chico que atendía la tienda era simpático y cariñoso. Se entendieron desde el minuto
uno; entre risas y pruebas de zapatillas se cayeron simpáticamente. Al final él le dio su
número de teléfono y quedando los dos en una cafetería. Allí le contó Cristina lo
cansada que estaba de las tareas del hogar y del máster. -No puedes cargar tú sola con todo
–contestó él–. La gente no tiene por qué tratarte así. Aquella frase marcó un punto de
inflexión. Se dio cuenta de que lo que estaba viviendo no era normal ni justo. Al día siguiente
se armó de valor. Le dijo a Taylor Wilson que no iba a hacer tantas tareas domésticas y a
Jacob que iba a ser respetado. No fue fácil, pero lo hizo. Nueva York seguía complicándose,
pero Cristina había ganado algo muy importante: por primera vez sentía ser dueña de su vida
Obra de referencia:
Microrrelato basado en "El Lazarillo de Tormes"