Profesor: Trinidad Juárez Arias
1º ESO - Aula: 1ºESO C
Microrrelato:
Las fantasías de Lázaro.
Había una vez un niño llamado Lázaro que viajaba por un mundo de fantasía con su mejor amigo, un gatito parlante llamada Sombra. Lázaro tenía un secreto que ni él mismo sabía, a veces, cuando se ponía nervioso, sus dedos soltaban chispitas doradas.
Su primer jefe fue un Relojero Ciego que construía máquinas mágicas. Un día, Lázaro tocó un viejo tornillo oxidado y, ¡puf!, se convirtió en un tornillo de oro brillante. Lázaro se quedó con la boca abierta. ¡Sombra, mira!, susurró. El gatito, que era muy listo, le dijo: ¡Cuidado, Lazarillo! Ese brillo puede traernos líos.
Llegaron al palacio de la Duquesa de Cristal, que era tan delicada que solo comía nubes de azúcar. Lázaro, para que no pasaran hambre, le vendía algodones dulces diciendo que eran trocitos de cielo. Pero un día, al entregarle un dulce, sus dedos brillaron y el azúcar se transformó en un caramelo de oro macizo. ¡Casi se le rompe un diente a la Duquesa! Lázaro y Sombra tuvieron que salir corriendo antes de que los guardias los atraparan.
En los sótanos conocieron al Alquimista de Trapo, un señor un poco gruñón que quería robarle la risa a Lázaro para hacerse joven. Pero cuando el Alquimista intentó atraparlo, Lázaro le tocó la capa por accidente. ¡Zas! La capa se volvió de oro puro y pesaba tanto que este se quedó pegado al suelo, sin poder moverse.
Al final, Lázaro y Sombra saltaron a un barco de papel mágico. Lázaro aprendió que su poder era asombroso, pero que debía usarlo con mucho cuidado.
Obra de referencia:
El alumno ha realizado un microrrelato sobre "El Lazarillo de Tormes"