Profesor: Leonor Novoa Gil
3º ESO - Aula: Intrépidas
Microrrelato:
Sombras
Nunca supe exactamente cuándo empezó el libro a cambiar. Al principio parecía un libro normal: tenía la tapa desgastada, las hojas amarillas y un olor a polvo que te queda en la garganta. Lo encontré en la estantería más alta de la biblioteca, donde nadie casi se fija. La primera vez que lo abrí, no pasó nada o, al menos, eso pensé. Las páginas estaban en blanco. Creí que era un libro que había sido olvidado allí. Pero cuando volví, al día siguiente, algo había cambiado. Había una frase en la página escrita con tinta oscura que parecía que se movía, si mirabas demasiado tiempo: «Las sombras no nacen de la oscuridad, sino de lo que escondes». Sentí un escalofrío. Aun así, seguía leyendo el libro. Cada día había nuevas líneas. Hablaban de alguien que se parecía mucho a mí. Hablaban de mis pensamientos, mis miedos, también incluso de cosas que no se las había contado a nadie. Intenté dejar de ir a la biblioteca, lo juro, pero el libro me llamaba. Una tarde encontré una página completamente llena. Mi nombre estaba en el centro. Debajo había una última frase: «Hoy las sombras te han estado esperando». En ese mismo momento las luces de la biblioteca empezaron a parpadear. Miré a mi alrededor, pero estaba sola o eso era lo que yo creía. Porque entonces las vi: sombras que no seguían a nadie, sombras que se movían por su cuenta y se acercaban a mí. Cerré rápidamente el libro, pero ya era tarde. Desde entonces ya no necesito el libro para leerlo. Ahora las palabras aparecen en las paredes de mi habitación, en los espejos, en la oscuridad, cuando cierro los ojos. Y siempre dicen lo mismo: que las sombras no vienen a asustarte, vienen a quedarse.
Obra de referencia:
Microrrelato inspirado en la novela de David Lozano Donde surgen las sombras