Profesor: Judith De La Fuente
2º ESO - Aula: 2º C
Microrrelato:
En un mundo donde solamente un grupo de unos pocos tienen el poder, el otro gran
grupo de personas están cansados de estar en el mundo en el que están, sin casi voz ni
voto y sabiendo que es casi imposible que cambie esta situación. El segundo tipo de
personas están asustadas y preocupadas por no saber que ocurrirá en los años futuros
debido al presente en el que están viviendo, con cada vez menos recursos y con más
conflictos, qué, aunque no lo parezca, afecta a todo el mundo.
Fue entonces cuando esta mayoría, desesperada y preocupada, busca hacer algo
al respecto. Este grupo salió a la calle para quejarse y hacer sentir a los minoritarios
culpables del desastre que estaban haciendo. Estas protestas se hicieron gran cantidad
de veces y en ninguna parecían rectificar, no obstante, en la última ocurrió algo particular.
Hubo más gente de lo habitual y, además, estas protestas fueron aún más ricas en quejas,
ruido, gritos y desesperación. Fue en ese instante en el que las personas que estaban a
cargo de los ciudadanos, enfadados por cómo los veían a ellos, quisieron hacer algo muy
egoísta. Decidieron colocar a los ciudadanos en situaciones peores solamente por la rabia
que tenían acumulada, estando más pendientes de su bienestar que en el de los demás,
haciendo pasar auténticas penurias a los ciudadanos.
Al cabo de un buen tiempo, mientras el grupo minoritario disfrutaba de sus lujos,
llegaron a sus residencias una serie de personas, que eran ciudadanas, a hacer algo al
respecto. Llegaron ni más ni menos que policías y muchos ciudadanos detrás de ellos que
terminaron encarcelándolos y acabando con el poder de los gobernantes, recuperando su
bienestar.
Obra de referencia:
Lope de Vega, Fuenteovejuna.