Profesor: Esther Martín González
1º ESO - Aula: 1º ESO A
Microrrelato:
Me desperté en un hospital sin saber qué hacía ahí, pero con mi mente llena de recuerdos confusos. ¿Qué había hecho? ¿Había sido mi culpa?
Antes del accidente, yo solo quería ser normal en el instituto. Pero MM, el repetidor, me perseguía y se burlaba de mí. Eso me hacía sentir pequeño e invisible. Mientras todos miraban y no decían nada, yo sufría cada vez más.
Un día pensé que quizás podría controlarlo, pero no funcionó. Mientras más quería desaparecer, más daño me hacía.
Después llegó una profesora nueva, con un tatuaje de dragón en la espalda. Me hacía preguntas que me hacían reflexionar y poco a poco me ayudó a sentirme mejor, aunque todavía tenía miedo.
Poco a poco entendí que no era invisible porque nadie me viera, sino porque nadie quería ver. Hablar duele, pero callar duele más. En vez de desaparecer, lo que la gente necesita es ser vista. Y aprendí que aunque te sientas solo, siempre hay alguien dispuesto a mirar la verdad.
Obra de referencia:
Eloy Moreno, Invisible