Profesor: Carmen Romero Morollón
2º ESO - Aula: 2º ESO
Microrrelato:
Esa noche llegó el amo con la mirada perdida, yo me escondí detrás de la puerta de la cocina temblando. Hace meses que la casa olía a vino, su esposa apenas hablaba, solo acariciaba al gato negro.
Al día siguiente el gato negro ya no estaba y el amo estaba más tranquilo.
Más tarde trajo a la casa un gato muy parecido al anterior solo que con una mancha blanca en el pecho. Ese gato, siempre rondando por la casa, parecía estar buscando algo.
Una noche bajó al sótano el amo con el gato, la esposa bajó después. Escuché un grito que terminó en un silencio eterno, del sótano no subió ni la esposa ni el gato, solo mi amo, con
una tranquilidad muy inusual en él. Me dijo que su mujer se había ido a visitar a su hermana, pero yo sabía que no era verdad. Una noche bajé al sótano con una vela, pero enseguida subí, había escuchado un alarido espantoso.
Al día siguiente llegó la policía para registrar la casa, pero no encontraron nada sospechoso. El amo golpeó la pared en la que juraba haber escuchado un ruido salir de ahí la noche pasada. Al golpearla se escuchó de nuevo, los agentes derribaron la pared, y ahí dentro estaba el cadáver de su esposa y sobre su cabeza, el gato negro, que había quedado encerrado junto al cadáver. Entonces ahí me di cuenta: el silencio que había sentido los últimos días no era de paz, era de culpa.
Obra de referencia:
El gato negro- Edgar Allan Poe