Profesor: Noelia Luque Centeno
1º ESO - Aula: 1º ESO A
Microrrelato:
Después de años de tormenta, Heathcliff, con su largo abrigo oscuro endurecido por la lluvia, abrió por fin la ventana de Cumbres Borrascosas. El viento no trajo consigo polvo, ni gritos, sino silencio. Catherine tampoco apareció esa noche, solo el eco de su risa en las paredes, un eco que se desvanece.
Él, que había vivido para el odio, el rencor, para el fantasma de un amor que marchitó todo a su paso, sintió por vez primera el vacío, pero no el vacío que deja una persona, sino uno diferente. ¿Para qué tanto dolor? ¿Para qué las venganzas y las almas rotas? Todo por un sueño que nunca fue real.
Después de esa noche nadie volvió a verle, no dejó ni una nota, ni una huella, solo un cuaderno abierto por una página en la que podía leerse: “Ella dijo que estábamos hechos del mismo material, pero yo nunca fui su dueño, ni su amor, sino su sombra”.
Algunos en la aldea piensan que huyó lejos del país, otros piensan que la desesperación lo llevó a la muerte. Solo Nelly Dean conoce la verdad, y es que, a veces, cuando la noche es clara, se pueden escuchar murmullos, como de una conversación distante, pero a su vez cercana, y, si aguzas la vista, podrás ver dos sombras dando un paseo entre los espinos de los fríos parajes de Yorkshire.
Muchos juran haber visto dos figuras sentadas en la colina. Sin hablar. Sin tocarse. Solo mirando el horizonte. Una de esas figuras lleva puesto un largo abrigo oscuro endurecido por la lluvia.
Obra de referencia:
Cumbres borrascosas, Emily Brontë