Profesor: Carmen Romero Morollón
2º ESO - Aula: 2º ESO
Microrrelato:
EL OJO QUE RECUERDA
Me llamo Negro. No sé por qué los humanos necesitan tantos nombres, a mí con que me llamen me basta.
Vivo en un piso pequeño, en una ciudad llena de ruidos y pantallas. Antes, mi humano era distinto. Me daba de comer, me hablaba como si yo pudiera responderle (y podía, pero no con palabras) y me dejaba dormir en su teclado caliente. Yo lo cuidaba, siempre lo hice. Luego llegó el alcohol. Al principio, olía raro, después olía a peligro. Cambiaba su mirada, se movía torpemente y a veces gritaba sin razón. Yo lo observaba desde el sofá, intentando comprender cómo alguien que alguna vez me amó podía volverse tan cruel.
Una noche me miró como si yo fuera otro. Intenté huir, pero me atrapó. El dolor fue rápido y doloroso. Desde entonces, veo el mundo incompleto, pero recuerdo todo.
Cuando el piso ardió, pensé que por fin era libre. Pero no. Volví, volví porque los gatos no olvidamos. Cada rincón, cada sombra, cada olor hablaba de lo que había sido y de lo que él había perdido.
Me encontró en un bar oscuro, entre risas falsas y vasos vacíos. Me llevó a casa creyendo que era otro gato, no lo era. Yo sabía esperar. Lo seguí, seguí sus sombríos pasos. Me senté en su pecho cuando dormía. Quería recordar, que sintiera, aunque fuera por un instante, la culpa que yo sentía cada día. El día que ella desapareció, me escondí con ella tras la pared. Él creyó que había ganado, los humanos siempre creen eso. Yo solo tuve que maullar. Porque no olvido, y porque un ojo que recuerda ve más de lo que él quiso ver.
Obra de referencia:
El gato negro- Edgar Allan Poe