Profesor: Irene Luque Vaquero
3º ESO - Aula: 3º C ESO
Microrrelato:
Son las 8 am de un martes cualquiera. Acaba de sonar el timbre y no hay nadie en clase, esperas unos minutos. Siguen sin aparecer. Te dispones a salir del instituto, pero por el camino escuchas unas voces. Te asomas al aula, no hay nadie. Pero las voces se siguen oyendo. Te adentras un poco más e intentas encender las luces. Pero no puedes. Ahora está todo más oscuro, vuelve la luz, pero estás sentado en la tercera fila. El reloj marca las 12:49 am. Lo único que puedes percibir es un inquietante susurro. Decides moverte, pero no puedes, tu respiración está acelerada. Al fin, consigues mover un brazo, te pellizcas para ver si todo esto es real. Miras a tu alrededor. Sigues en clase, las agujas del reloj giran cada vez más rápido, lo único que escuchas es tu pulso acelerándose. Todo es demasiado surrealista, te levantas torpemente y encaminas hacia la puerta, pero algo se siente raro, cada vez que te acercas a ella, se aleja. Todo da vueltas, va demasiado rápido. Te consigues estabilizar, pero no te has quitado esa inquietud.
Ahora te encuentras en una habitación repleta de puertas, todas idénticas. Entras por la 8914, has vuelto al inicio. Estás llorando, desesperado por salir. Te cuesta llegar a la puerta, tus piernas pesan. Tocas el pomo, pero la habitación se desvanece. Estás cayendo. Caes en algo húmedo y pegajoso. Pero esa sensación extraña que te invade no se quita. Se te pone la piel de gallina, bajas la mirada lentamente por impulso. Tu sangre empapa el suelo. Ya no sientes la cabeza. Ves todo negro. Ya es demasiado tarde. De nuevo has muerto y es otra vez martes. Bienvenido al bucle del que nunca podrás salir.
Siempre es divertido jugar contigo. Nos vemos de nuevo.
Obra de referencia:
Relatos hiperbreves (edición de Clara Obligado) y cuentos de Cortázar y Monterroso.