Profesor: Adrián Iglesias
4º ESO - Aula: 4ºC
Microrrelato:
Patronio, sentado en el pórtico de su casa mientras admiraba su pequeño jardín, el cual había agrandado en los últimos años, leía el libro que hace poco el conde Lucanor le había mandado. Una recopilación de las mil y una historias que le había contado para sus incontables problemas y dudas. Tal cómo le había prometido el conde, el libro le llegó como un regalo, una muestra de agradecimiento por todos los años con él.
Eso sí, no podía negar que echaba de menos su tiempo con el conde. Sus entretenidos paseos por la casa, sus largas sesiones de lectura, ¡incluso echaba de menos su jardín anterior, a pesar de que este era mejor y más grande! Todos esos recuerdos dejaron una huella tan grande en su vida que era imposible borrarla.
Sin embargo, para un hombre ya entrado en años como él, esa vida sólo formaba parte de sus recuerdos, de algo que en su momento fue. Estaba seguro de que, aunque lo intentara, su débil cuerpo no soportaría el viaje hasta la residencia del conde, y mucho menos retomar su antigua vida y sus obligaciones allí.
Tras una larga abstracción de la realidad, decidió que era momento de entrar dentro de la casa. Estaba empezando a anochecer, y la temperatura pronto descendería. Levantándose lentamente, ayudándose de los brazos de la silla, caminó hacia la entrada, con el libro entre las manos.
Obra de referencia:
El conde Lucanor de Don Juan Manuel