Profesor: Ana Pilar García Esteban
2º ESO - Aula: 2ºA
Microrrelato:
Demasiado bueno para ser verdad. Nuestro romance fue tan perfecto que no pudo durar. Tú, mi amor de verano, mi único pensamiento, el latido de mi corazón, te llamabas Borja.
Al enterarme del accidente en el que perdiste la vida, sentí cómo mi respiración se paralizaba, sentí un gran vacío dentro de mí. Tú eras mi vida, mi oasis, el hombro sobre el que llorar, y ya no estabas.
Recibí condolencias de toda la tribu, tus familiares y los míos, mis antiguos compañeros… E incluso recibí una carta de Silvia.
En ella, expresaba su pésame, estaba dolida por lo ocurrido, y me decía que era una afortunada al ser una prioridad para tu corazón. Me contaba también que se sentía culpable por lo ocurrido, ya que ella fue la que insistió en emprender contigo ese último viaje. Yo simplemente le contesté que no se culpara por lo ocurrido, porque los accidentes ocurren.
Decidí con mucho dolor no volver a pisar Vigo nunca, porque, sino, recordaría el único gran amor en todos estos años. No he sabido superarlo, no he podido seguir sin ti, Borja. Tú eres mi mundo y mi amor, y no he podido aceptar que ya no estuvieras aquí.
***
Hoy es mi cumpleaños. Cumplo noventa y dos, y después de un largo y fallido tratamiento, los médicos aseguran que esta será mi última noche. Pienso en todo lo que he hecho durante mi vida: cuando me saqué el carnet, me gradué, o cuando me ascendieron, cuando me mudé… Y me acuerdo de ti, Borja. Recuerdo nuestra primera cita, nuestro primer beso, tu primera proposición, tus rimas, tus gracias, tu acento… Y recuerdo nuestra cita en el crucero.
Cerré los ojos por última vez.
Cuando desperté, me encontraba en aquella playa, y oí tu voz diciendo mi nombre.
Obra de referencia:
El diario de Paula, de José Ramón Ayllón