Profesor: Raul Martin Jimenez
2º ESO - Aula: 2º ESO A
Microrrelato:
Al irse, no quería pensar más, me acosté en el bosque dubitativa, justo donde me dijo que se iba, donde dijo que no me quería. Vine a mi casa desolada, el simple hecho de pensarlo un poco me desgarraba. Decidí no pensar, no sentir. Abrí la puerta de casa.
- Blanca cariño, ¿dónde estabas? La cena se enfría…
- Papá, no te… (tartamudeé) no, no tengo hambre.
Subí a mi habitación, y al fin, casi sin advertirlo empecé a pensar.
“¿Y si Pruscúpule sí me quería…?”
Pruscúpule fue el nombre que le asigné, pues no me dijo nunca su nombre real. Él era exasperante, a la vez, él era lo mejor que me sucedió.
Rompí a llorar, la respiración se me entrecortaba, el dolor dentro de mí era intenso. Al final me dormí, con aquel dolor aún. A mitad de la noche empecé a gritar de dolor, mi padre acudió a serenarme… Ahí supe, que iba a empezar lo de siempre. Volvería a recaer.
Así empezó otra vez, los gritos, llantos, la ausencia del apetito, ansiedad, depresión, todo esto durante meses.
Diciembre
Enero
Febrero
Lo único que recuerdo de esos meses, son sus nombres, me tiré acostada en la cama, sin comer casi, sin emoción alguna. En marzo mejoré, o eso pensaba. Salí de mi casa por primera vez en meses, pasé por un acantilado, y… me dejé llevar, me abandoné al impulso...
Obra de referencia:
Se basa en la Novela Crepúsculo