Profesor: Isabel Garrabella
1º BACHILLERATO - Aula: 12B
Microrrelato:
Carlos, un joven escritor, que desesperadamente amaba a su vecina, decidió un día expresar lo que sentía en una hoja de papel. Cuidadoso, cogió la pluma, derramó la tinta varias veces, tardó horas hasta que consiguió redactarla sin tapujos. Estaba indeciso, porque la mujer a la que amaba ya estaba comprometida y esto que estaba cometiendo rompería una familia ya hecha. Echó la silla para atrás de un empujón, creando un sonido chirriante. Corriendo hacia la puerta cogió su gabardina y el paraguas verde en la esquina del pasillo. Ahí empezó la historia de verdad.
Felipa y Joaquin, padres de Cristian, daban la imagen de una familia perfecta. Iban todos los domingos de picnic al bosque, como la familia perfecta que decían que eran. Otro domingo mientras preparaban los bocadillos, Cristian, se adentró en la terraza con su bola cuando tropezó con el correo, y entre las cartas se encontraba un sobre. Felipa, al verlo abrir el sobre, se lo arrebató, pensando que era alguna información confidencial. Entonces lo abrió. Hacía ya años que no le llegaban cartas hechas con tinta de pluma, sorprendida la empezó a leer sin levantar la mirada. Era una declaración de amor. Un amor imposible, oculto por años. Al ver eso, sus ojos recorrieron la carta sin arrebato. Sentía tensión. Cuando llegó al final de la carta leyó finalmente el nombre del remitente: Carlos.
Felipa sintió un escalofrío que le recorrió la espalda. Carlos. Se paró a pensar, hace cuanto que no escuchaba ese nombre. Sin embargo, lo que más le inquietó fue la fecha en la que estaba escrito: cinco años atrás.
Fue ahí cuando recordó, aquel día lluvioso, la última vez que había visto a Carlos. Su expresión inquieta cuando le saludó en la calle, el temblor en su voz. Ahora entendía todo.
Obra de referencia:
Las amistades peligrosas, Pierre Choderlos de Laclos. Se trata de una novela epistolar con cartas manipuladoras y prohibidas.