Profesor: Diego De La Cruz De Lucas
2º BACHILLERATO - Aula: 2º BACHILLERATO CC
Microrrelato:
ROSA
Una pequeña pradera tapizada por coloridas flores y suave hierba, delimitada por un río y un
bosque. A Carla le encantaba pasar tiempo ahí, escuchar el cantar de los pájaros, el fluir del
agua, sentir la hierba en sus manos. Era su lugar seguro, donde Carla se sentía más en paz.
Pero en la pradera también había flores rosas. Rosas.
Rosas como la sudadera que llevaba aquel día, esa prenda que era todo lo que le quedaba.
Corría por el camino, el frío calando los huesos. ¿Cómo había llegado a esto? En un
principio, él era un niño de buenos valores, buena educación, buena formación. Incluso sus
familias eran amigas desde tiempos remotos. Por eso ella había accedido a la salida. Por eso
había accedido a que la llevara de vuelta a casa.
Lo que prometía ser una noche memorable se convirtió en una absoluta pesadilla: sus labios,
los tirones, su respiración en su cuello, su voz susurrante en su oreja. Una de sus manos
enredada en su pelo, la otra en su abdomen, manteniéndola presa contra él. Los mordiscos, la
resistencia, las amenazas, los rozamientos. Su corazón martilleaba en su pecho, las manos le
temblaban, sus gritos se mezclaban con un zumbido ensordecedor. Todo era ruido, ruido, y
más ruido, como si el mundo estuviera explotando a su alrededor. O tal vez dentro de ella. No
lo consiguió a tiempo, pero logró zafarse. Corría, gritaba, empujaba, el aire le faltaba, todo
giraba a su alrededor.
Llegó a su pradera. No pudo evitar lanzarse al agua. Se sentía sucia. Pero por mucho que
nadaba la corriente la arrastraba. Carla dejó de nadar.
Obra de referencia:
FEDERICO GARCÍA LORCA: LA CASA DE BERNARDA ALBA