Profesor: Macarena Valero Nieto
2º ESO - Aula: A
Microrrelato:
¿Alberto en Cantabria?
De primeras me impactó que papá viniera a nuestra casa de Madrid, pero como era altamente contagioso no podíamos estar con él. Así que mi madre tuvo la gran idea de mandarnos a mí y al canijo de mi hermano por separado a casas de diferentes tíos. Aunque era una liada lo que me habían hecho, lo aproveché para poder irme a la casa de mi tía ya que sus hijas eran muy guapas, le pedí permiso a mi madre, pero ella se negó rotundamente diciendo: “¡Hijo, tú no vas a casa de la tía que eres un guarro!”. Y tras una larga discusión, convencí a mi madre para que me dejara ir a la casa de la tía contándole el discurso de siempre: “mamá, déjame ir, he cambiado, soy un buen chico…” Y al final la convencí, iba a ir a la casa de mi tía. Había ganado la batalla, pero no la guerra.
Hice la maleta ya que el tren salía dos días después y empecé a pensar en cómo conquistar a mi prima Margarita. Le pregunté a la persona más sabia que conocía, un amigo cualquiera. Muy cruelmente me dijo que físicamente no tenía nada por lo que destacar, o sea que mi única solución era mentir sobre mi personalidad. Y eso hice. Nada más llegar a la casa de mi tía, me convertí en el chico más dulce y amable que podían imaginar. Pero fui yo quien realmente se encontró con una sorpresa… Aquella jóven chica que recordaba y que veía a través de fotos, no era lo que yo me imaginaba. Quise volver a mi verdadera personalidad, puesto que mi interés en ella había desaparecido. Sin embargo, fui yo quien tuve que esquivar a mi prima durante los siguientes días…
Obra de referencia:
Basado en la obra de "Las lágrimas de Shiva" de César Mallorquí.