Profesor: Macarena Valero Nieto
2º ESO - Aula: A
Microrrelato:
Dos muchachas decidieron pasar la tarde en una playa de Ibiza. María, era hermosa con unos increíbles ojos azules, larga melena y una pequeña nariz respingona. Gimena por su parte no era muy agraciada, sin embargo, era la chica más buena, amable y empática que podía existir. Aquella tarde, como tantas otras, dos chicos a lo lejos no dejaban de observarlas. Gimena ya había interiorizado que, como de costumbre, miraban a María. Fue así hasta que, al volver de un paseo por la playa, se encontró un papelito en una de sus sandalias. En el papel había un número de teléfono con un nombre escrito encima: Raúl. Sin duda era de uno de los chicos que las miraban. Gimena estaba emocionada ya que nunca había recibido ese tipo de atención de un chico. Su amiga, en cambio, parecía un tanto molesta. “Está celosa” pensó Gimena.
Gimena y el chico hablaron durante días, que más tarde se convirtieron en semanas y en meses. Pero Gimena aún no se atrevía a quedar con él ya que temía que si la veía más de cerca se arrepentiría y dejaría de hablarle. Aún así, tras un impulso de valentía, decidió quedar con él. Se citaron en una cafetería no muy lejos de su casa. Ella, nerviosa, llegó puntual. Por suerte, o por desgracia, él ya estaba allí y fue entonces cuando algo extraño ocurrió: al verla al chico se le cambió el semblante y empezó a ponerse nervioso. Raúl le confesó que el papelito iba destinado a su amiga María, no a ella, y que lo sentía mucho pero que esa relación no podía continuar.
Lo que ninguno de los dos esperaban era que cuando el chico quedó con María, esta le confesase que ella estaba enamorada de Gimena.
Obra de referencia:
Basado en "Marianela" de Benito Pérez Galdós