Profesor: Marta María Ruiz Martínez
2º ESO - Aula: 2º ESO C
Microrrelato:
DIONE
Víctor Frankenstein, un joven científico, decidió crear a un ser corpulento y amable a partir de cuerpos en descomposición. Lo llamó Frank, en honor a su apellido. Frank se sentía muy solo y diferente y le pidió a su creador una pareja de vida, un ser igual que él. Se esforzó día y noche para crear a un ser igual que su leal creación, que nunca abandonó.
Un día lluvioso, pero con una brillante luna, aquella pareja que tanto añoraba despertó por primera vez. La llamó Dione, para recordar la perla de la que nació Afrodita, semejante a aquella luna. Era alta y esbelta. Su rostro presentaba una expresión calmada y sus ojos tenían un brillo que resaltaba su larga cabellera de color carbón. Sorprendida sintió un frío que recorrió todo su cuerpo. El doctor le brindó un ropaje cómodo y abrigado, junto a un plato de sopa de setas antes de dejarla marchar con su nuevo compañero.
Frank y Dione decidieron viajar juntos por todo el mundo, admirando cada bosque que se encontraban y vivir en armonía con cada ser vivo que toparon durante su travesía. Fueron felices durante muchos años hasta que por intuición de Dione se acercó a una pequeña aldea a las afueras de un bosque francés. Los aldeanos quedaron perplejos al ver a un ser tan distinto. Recogieron las herramientas de labrar la tierra, las prendieron en un ardiente fuego y corrieron hacia ella. La atacaron, aunque ella intentó explicarse Aquella raza no entendía nada. Frank intentó ayudarla, pero era demasiado tarde. La capturaron y ataron a un palo antes de quemarla. Frank, por miedo a quedarse solo de nuevo, se entregó. Ambos fallecieron entre aquellas llamas ardientes y brillantes, mientras se miraban intensamente sabiendo que sería su último momento juntos.
Obra de referencia:
Frankenstein de Mary Shelley.