Profesor: Elena Viedma Marín
4º ESO - Aula: 4º C
Microrrelato:
Wendy siempre decía que sí:
sí al trabajo, sí al cansancio,
sí a lo ajeno, quedándose siempre en segundo plano.
Desde niña se le enseñó un papel:
ser quien escucha, ser quien consuela,
ser la amiga que está ahí,
la que ayuda, aunque duela.
Cada día era igual, dando sin pausa,
poniendo a otros antes que a ella, guardando su voz, ocultando su carga,
esperando a que alguien la viera.
Un día, entre sollozos, ordenando un viejo rincón,
encontró en un polvoriento cajón,
un libro corpulento,
que a su infancia le recordaba.
Era una historia de la que se acordaba,
de un niño que nunca crecía,
de una niña que contenta estaba,
a pesar de que lo seguía y amaba,
pero nunca fue suficiente,
con todo lo que hacía,
porque a pesar de que se divertía,
una respuesta nunca hallaba.
Un libro sobre magia y diversión,
unos mares infinitos con sirenas y piratas,
donde no solo las estrellas brillaban.
Wendy sintió un nudo en la garganta,
comprendió que lo mismo le sucedía,
siendo el mismo papel, ella que la niña,
poniendo antes a los demás, que a ella misma.
Basta, dijo con voz fuerte y alta, algo que nunca había pasado,
en ese instante supo que cambió algo,
eso que en el fondo estaba guardado.
Obtuvo fuerzas, cerró el libro, cogió aire fuerte y hizo un suspiro.
No miró atrás, no pidió permiso, se puso en el centro de su camino.
Ahora la que brillaba era ella, como la niña del cuento
y sabía ahora Wendy que este era su momento.
Obra de referencia:
Peter Pan. J.M. Barrie