Profesor: Elena Viedma Marín
3º ESO - Aula: 3º A
Microrrelato:
Egoísmo entre pétalos
En una gran mansión vivía Liora, una adolescente con una vida que muchas personas soñaban: dinero, ropa elegante, juguetes y un sinfín de caprichos que obtenía al instante. Liora no conocía el valor de la generosidad o el cuidado. Siempre pretendía ser el centro de atención, y si alguien no cumplía con sus expectativas, sin pensarlo, le alejaba de su vida.
Un día, mientras caminaba, Liora tropezó con una mujer que desde el suelo imploraba:
— Por favor, un poco de dinero, ten compasión, llevo semanas en la calle.
— ¿Qué te pasa, abuela? ¿No ves que no tengo tiempo? —le respondió Liora, molesta.
— Por favor, no te pido mucho, hace frío y no tengo comida — dijo la mujer desesperada.
—¿Comida? ¡Ja! ¿No será “bebida”? —se burló—. ¿Crees que me vas a dar pena? ¡Pareces una loca...! —dijo con desprecio.
Liora siguió andando, mirándola asqueada, como si fuera basura, y a lo lejos la anciana gritó: “¡Niña de alma vacía, crecerás como una rosa, pero sin dulzura ni fragancia, solo espinas clavadas al alma! ¡Serás la flor marchita de tu propia arrogancia!”. Ella la ignoró y siguió adelante.
Esa noche, mientras dormía, algo extraño ocurrió. Liora estaba flotando, suspendida entre las estrellas; no en un lugar físico, sino en un espacio intangible donde los sueños y emociones viajan como pequeñas semillas. Tras vagar durante horas, encontró un pequeño planeta, y se posó. Germinó como una flor, una rosa con cuatro espinas alrededor de su fino tallo. En ese instante, Liora recordó lo que le dijo la anciana, y cómo la había tratado. Y temió que nunca encontraría quién la amase lo suficiente. Pero un día, un príncipe...
Obra de referencia:
El principito. Antoine de Saint-Exupéry