Profesor: Cristina Villaverde Carrascosa
1º ESO - Aula: 1º ESO D
Microrrelato:
En un momento en el que los niños se relacionaban e iban de viaje, se juntaron cuatro primos que se llamaban Juan, Jorgina, Ana y Darío, y como olvidarse de la figura del grupo, el perro llamado Tim.
Cada día festivo y cada vacación se juntaban e iban a vivir una nueva y divertida historia. A veces se iban con el tío Quintín y otras ellos solos. Pero esta vez fue distinto porque decidieron ir a un lugar tenebroso y a las afueras llamado El Cerro De Los Contrabandistas. Cuando la pandilla llegó a su casa rural insinuaron que era un lugar peligroso, pero pasados unos días concluyeron que era un sitio normal y carente de peligro.
Un sábado por la noche Ana encontró un relieve que había en el suelo. Asustada llamó a todos y Juan decidió ver ese relieve tan misterioso. Unas horas después encontró un pasadizo secreto debajo de ese relieve. Jorgina, como buena Boy Scout que era, se adentró al pasadizo sin pensárselo. Detrás de ella iban Darío y Tim. Justo al final de aquel lugar había una plaza enterrada, pero como no tenían luces no pudieron verlo. Así que al siguiente día volvieron al sitio, pero no estaban solos. Había un par de adolescentes con unas palas. Rápidamente apagaron luces y les espiaron. Los chicos cavaban, pero no encontraron nada y se fueron. Así que los primos y Tim continuaron trabajando por su cuenta hasta encontrar una cueva que los llevaba al exterior. Fuera había un gran cerro y decidieron subirlo. No había rastro de ningún humano, entonces caminaron hasta encontrar unas grandes cajas que parecían sustancias ilegales y en un santiamén denunciaron ese hecho. Luego la pandilla ya volvió con una gran historia nueva que contar.
Obra de referencia:
Basado en Los Cinco en el Cerro del Contrabandista de Enid Blyton.