Profesor: Cristina Villaverde Carrascosa
1º ESO - Aula: 1º ESO A
Microrrelato:
El eco de las palabras perdidas
Me desesperaba la idea de ir a aquella casa.
-Está llena de bichos y polvo -protesté, cruzándome de brazos.
-Pertenecía a tu bisabuela -insistió mi madre, mientras sacudía una cortina polvorienta. -Estoy segura de que encontraremos cosas interesantes; este lugar está repleto de recuerdos olvidados y objetos que atesoran historias perdidas en el tiempo.
Resoplé, entendiendo que no tenía otra alternativa. ¿Qué podía haber de interesante en un lugar así? Sin embargo, al abrir un viejo baúl de madera, algo llamó mi atención: un cuaderno con una portada azul descolorida.
Las hojas crujieron al abrirlo. En la primera página se leía: ‘’Para que nunca se olviden las palabras del valle. De Daniel, el Mochuelo’’. Al pasarlas, descubrí numerosas ilustraciones realizadas con lápices de colores: un río que parecía cobrar vida, un gallo con cara de enfado y niños corriendo entre árboles colosales. Había palabras que jamás había escuchado: “mochuelo”, “zurrón”, “alborada”, con notas aclaratorias al margen: “El Mochuelo: apodo que me puso Roque, mi mejor amigo”.
Las historias narraban aventuras fascinantes, de un espíritu libre y una energía desbordante: saltar al río desde las rocas, explorar cuevas profundas y escalar hasta las alturas más imponentes. Visualizaba todo con claridad, como si fuera testigo de esos momentos.
En la última página del relato, un mensaje me sorprendió: ‘’Si encuentras este cuaderno, es porque el valle aún conserva su magia. Escribe tus propias historias para que queden presentes y rememoradas, como esta misma’’.
Cerré el cuaderno y observé mi alrededor. Mi madre tenía razón, aquella casa guardaba memorias y secretos olvidados. Esa noche, en mi habitación, abrí el cuaderno de nuevo y en la primera página en blanco anoté: ‘’Hoy encontré un cuaderno mágico en el valle. Tal vez este sea el comienzo de mi propia travesía’’.
Obra de referencia:
Basado en El camino de Miguel Delibes