Profesor: Cristina Villaverde Carrascosa
1º ESO - Aula: 1º ESO B
Microrrelato:
La marca de Hermes
Mira, yo no quería ser un semidiós.
Estaba en el campamento mestizo, cuando de repente vi a mi padre, Hermes, cruzar el campo de fresas. Vino hasta mí y me dijo que mi misión era volver a robar el ganado de Apolo y que, si no lo conseguía, estaría tremendamente decepcionado conmigo. Dicho esto, me dio una moneda de bronce con una silueta de una vara con dos serpientes entrelazadas en ella. Cuando ya terminó de decir esto, se esfumó y dejó una estela de purpurina dorada.
Me quedé unos minutos pensando en lo que me había explicado. Después me fui a contarle todo a Quirón, el centauro. Cuando ya le había le había hablado de todo, me dijo que tenía que ir sí o sí a esa misión, pero no podía acompañarme nadie.
Fui a coger provisiones para el viaje, que era muy largo. Me llevé mucho néctar y ambrosía para curarme en caso necesario. Y luego me marché del campamento.
Cogí muchos barcos y transatlánticos hasta llegar a Grecia. Bajé en una población de la costa y me tomó 3 horas para llegar a Tesalia.
Estuve buscando durante mucho tiempo la antigua región de Pieria, que era donde mi padre se llevó los bueyes de Apolo. Cuando al final la localicé, vi el ganado, que brillaba como el sol. Me acerqué al grupo e intenté llevarme algunas reses empujándolas ligeramente para que se movieran y poco a poco las fui arrastrando hasta una cueva. Apolo, que se había dado cuenta de que le faltaban dos vacas, bajó del cielo y me dijo que las devolviera, yo le di el instrumento musical que había hecho durante todo el viaje y él me perdonó. Me volví al campamento mestizo, y mi padre se enorgulleció de mí.
Obra de referencia:
Basado en en la Adapatación de Mitos griegos de María Angelidou.