Profesor: Marta Domínguez Robles
3º ESO - Aula: 3ª ESO C
Microrrelato:
EL OLIVAR DE JAÉN
Patronio llamó al Conde Lucanor para entregarle una carta.
- Señor Conde, disculpe mi curiosidad, pero ¿podría usted contarme qué contiene ese sobre
que le he otorgado?- preguntó Patronio.
- Desde luego que su curiosidad es muy oportuna pero, ya que usted siempre me ayuda con
mis dilemas, me dispongo a leerle estos fragmentos.- Contestó Lucanor
- “Estimado compañero, le escribo para informarle de un negocio que tengo entre manos. Se
trata de invertir en unos olivares muy cercanos a la ciudad de Jaén. El precio de la inversión me
parece muy asequible y, disculpe mi atrevimiento, pero creo que debería aceptarlo, ya que,
probablemente, este negocio resulte exitoso. Espero su respuesta lo antes posible.”
- Señor Conde, no sé si esto será importunar donde no me llaman, pero opino que este negocio
parece muy generoso y tiene mucho que ganar si participa en él.- le aconsejó Patronio.
- Claro que me interesa su opinión. Creo que es lo que haré. Invertiré en ese negocio de
aceites.
- De acuerdo, pues ya que su amistad reclama una respuesta con tanta premura, si usted lo
desea, podría acompañarle a su habitación a por el dinero.- propuso Patronio.
- Me parece correcto, vayamos pues.
Al entrar a los aposentos de su Señor, el Conde se acercó a un escritorio donde tenía el dinero,
y justo cuando lo había cogido sintió un terrible dolor en las entrañas.
- ¡Patronio, socórreme, que tengo un dolor que mi cuerpo no será capaz de soportar si no
cuento con una cura rápidamente!- Gritó el Conde
- Lamento informarle, señor Conde, que no acudiré en su ayuda, ya que uno no encuentra
todos los días esta cantidad tan generosa de dinero.
Después de estas palabras, se cerró la puerta tras Patronio, dejando al pobre Conde
sollozando en el suelo de su alcoba.
Obra de referencia:
Autor: Don Juan Manuel Obra: "El conde Lucanor"