Profesor: Marta Domínguez Robles
3º ESO - Aula: 3ª ESO B
Microrrelato:
EL FIN DE MI LUCHA
Era una tarde de verano del siglo XVI, los rayos de sol iluminaban la oscura habitación de
Lázaro de Tormes.
Lázaro se encontraba en su cama, a la derecha había un espejo que reflejaba la imagen de
un hombre aparentemente joven, pero en su interior devastado. Tenía una voz ronca y poca
fuerza en los músculos para moverse, a sus 46 años había trabajado y sufrido muchísimo.
Reflexionaba sobre su vida:
- Recuerdo como el ciego me maltrataba y ahora lo añoro como a mi padre- se
lamentaba.
A lo largo de su vida había tenido varios hijos a quienes intentaba enseñar que el esfuerzo
es el motor del lucro personal y que debían de ser astutos y no conformarse con lo
suficiente aunque esto en la mayoría de los casos requiriera empeño.
Casi todos los días recibía visitas, pues a pesar de su dura vida se había convertido en una
persona querida.
- Lázaro, tú sabes que eres una gran persona- decían muchos.
A última hora del día recibió una visita inesperada, era Vuestra Merced.
Un escalofrío recorrió su cuerpo, en ese momento se dio cuenta de que su final estaba
cerca. Con unas breves palabras de Vuestra Merced le hizo sentir que su vida había sido
una historia de superación.
Lázaro tenía muchos deseos, pero había uno que anhelaba con especial intensidad y como
él ya no estaba en condiciones de cumplirlo le rogó a Vuestra Merced si podía realizarlo.
- Me gustaría que el día que yo no esté mis hijos no queden desamparados- dijo
Fue entonces cuando el corazón de Lázaro dejó de latir y la habitación quedó sumida en un
profundo silencio.
Obra de referencia:
Autor anónimo. Obra: El Lazarillo de Tormes