Profesor: Carlos GarcÍa Menchero
1º ESO - Aula: E1ºB
Microrrelato:
Cada vez que salía al patio estaba allí, junto a la columna apoyado y en las manos sostenía su bocadillo, sin apenas probar bocado, con la mirada perdida. Me daba vergüenza acercarme a él, pero ya eran muchos días en los que lo veía triste. Me acerqué y antes de decirle nada me dijo que todavía tenía esperanza en la bondad del ser humano, que estaba seguro que no todos los niños se dedicaban a hacer la vida imposible al resto y que llegaría el día en el que pudiera ser un niño libre y feliz.
Andamos por el patio y me contó los inicios de su tormentosa historia, de cómo injustamente aquello que empezó siendo para él una broma, acabó siendo su día a día. Yo era la primera persona con la que se sinceraba, en su casa no sabían nada y yo no podía dejar pasar por alto aquella injusticia.
“¿Qué puedo hacer por ti?”, fueron las primeras palabras que salían de mi boca después de largos minutos escuchando su vivencia.
- ¿Crees que hay algo que se pueda hacer?
- Muchas cosas se pueden hacer- le contesté.
Sonó el timbre y juntos cruzamos caminando el patio. Al separarnos, nos abrazamos y al mirarnos le dije que no estaba solo en esto y que le ayudaría en lo que fuera necesario.
Al cabo de los días, la Dirección del Centro tomó medidas contra estos sujetos y los expulsó sin posibilidad de reincorporarse. Julián, como así se llamaba aquel chico, estuvo eternamente agradecido y entendió que un caso así no podía quedarse sin solución.
En cuanto a mí, estaba orgulloso de poder ayudar a una persona que necesitaba un rescate urgente; y que a partir de ahora iba a poder vivir.
Obra de referencia:
"Invisible", de Eloy Moreno.