Profesor: Carlos GarcÍa Menchero
1º ESO - Aula: E1ºB
Microrrelato:
Hacía dos años que la familia Obregón se fue de Villa Candelaria. Todo surgió porque un verano, Violeta y su primo Javier, decidieron no ayudarla. Y sí, fue a Beatriz Obregón, el espíritu que rondaba por la casa. Desde aquel momento, ella misma se encargó de fastidiarles la existencia. Pero no solo a ellos, no; a toda la familia Obregón. Por ese motivo, se tuvieron que mudar de aquel antiguo casoplón.
Un día de fin de semana, tío Luis estaba con uno de sus proyectos, cuando se dio cuenta de que le faltaba una pieza. Empezó a buscarla desesperado por toda la casa y no la conseguía encontrar. De repente, un recuerdo le vino a su cabeza: Villa Candelaria. Se quedó de piedra al volver a escuchar ese nombre, pero no había otra alternativa que volver allí.
En la hora de la comida se lo dijo a toda su familia y no les agradó mucho la idea. Finalmente, Margarita y Violeta demostraron su valentía diciendo que irían.
A la mañana siguiente se montaron los tres en el coche y fueron rumbo a Villa Candelaria. Cuando llegaron vieron la casa llena de polvo y en pésimas condiciones. Luis y Margarita fueron directos al sótano, mientras que Violeta se quedó sola en la entrada. Fue a la biblioteca y nada más entrar, olió a nardos. Trató de huir, pero la puerta se cerró. Ahí estaba Beatriz Obregón.
- ¡Anda, Violeta! Por fin te dignas a volver– exclamó.
Violeta se quedó paralizada.
- Bueno, ya que Javier y tú me fallasteis, lo pagaréis. ¿Cómo? Pues echando una maldición a tu familia y a ti– dijo Beatriz.
- No te atrevas…- pero Violeta no pudo continuar ya que, de repente, no podía respirar, su corazón se ralentizaba y su mirada se ensombreció…
Obra de referencia:
"LAS LÁGRIMAS DE SHIVA", CÉSAR MALLORQUÍ.