Profesor: Amanda Agüera Redondo
2º ESO - Aula: 2ºC
Microrrelato:
EL DÍA QUE BABIECA DIJO BASTA
El Cid, confiado, se puso su armadura y montó a Babieca.
-¡A la batalla, noble corcel!
Babieca no se movió.
-¡Vamos, Babieca! ¡Por Castilla! -prosiguió el Cid, dándole con los talones.
El caballo giró la cabeza lentamente, le miró con indiferencia y empezó a pastar. El Cid, desconcertado, se inclinó hacia la oreja del caballo.
-Esto… Babieca, están mirando. Hay juglares tomando notas.
Babieca arrancó un mordisco de hierba y se tiró un sonoro pedo que hizo eco en toda Castilla. El Cid se estiró incómodo. Mientras tanto, los soldados enemigos miraban cómo el legendario Cid Campeador le daba un discurso épico a un caballo… Que claramente no le hacía ni caso.
Y así, en un día de gloria y flatulencias, el Cid comprendió que todos los héroes necesitan un día libre o, al menos, sus caballos.
Obra de referencia:
La alumna reúne humor y moraleja final basándose en una adaptación del Cantar de mio Cid titulada "La leyenda del Cid", de Agustín Sánchez Aguilar.