Profesor: Sandra Movilla Gomato
2º ESO - Aula: Alegría
Microrrelato:
Estábamos sentados en el suelo, yo estaba a su lado, y mientras, le curaba las heridas de sus brazos, heridas que reflejaban un doloroso pasado, del que aún no se había recuperado.
Lo siento – suelta con un ligero hilo de voz.
No te preocupes Charlie, todos recaemos alguna vez- digo para intentar consolarlo. Pretendía evitar que se sintiera peor de lo que ya estaba, pero temía que no fuese a ser fácil.
No, no todos recaemos, tú nunca lo haces- afirma, mientras una pequeña lágrima brota de su ojo y cae sobre su brazo. Me quedé callada, no sabía cómo responder a eso. La verdad es que nunca me había mostrado vulnerable delante de él, ni de nadie.
No puedo mostrarme vulnerable delante de una persona que necesita a alguien que le levante cuando se cae; no puedo estar vulnerable delante de alguien que lo que más necesita es el apoyo de su hermana.
Tori, no hace falta que siempre seas tan fuerte, ¿sabes?, una de las cosas que he aprendido yendo a terapia, es que muchas veces bloqueamos algunas emociones que necesitan ser sentidas para proteger a los que más queremos. No quiero que sientas que no puedas contarme tus problemas, por el hecho de que yo también los tenga. Odiaría no poder ayudar a la persona que más ayuda me ha dado.
Noté que varias lágrimas empezaban a resbalar por mis mejillas, fue entonces cuando Charlie me rodeó con sus brazos, y nuestros cuerpos se fundieron en un abrazo, donde su dolor y el mío se unieron en un dolor común.
Te quiero, Char
Yo también te quiero, Tori
No sé cuánto duró el abrazo, pero me dio igual. Solo sé que aquel abrazo valió más que mil palabras.
Obra de referencia:
Alice Oseman es una autora e ilustradora británica de ficción juvenil. Publicó su primera novela , Solitario, en 2014 y esta obra la que he leído. 4