Profesor: Myrian Conde Sanz
2º BACHILLERATO - Aula: COLEGIO MONTE TABOR
Microrrelato:
Estimado Pedro Pérez:
Soy Antonia, sobrina de su amigo Alonso Quijano. Él es el motivo de que escriba. Soy
consciente de su próxima visita, pero temo que es necesario que la adelante. Como sabrá,
hace meses que noto ciertos cambios en su conducta que indican que ha perdido la cabeza.
Al principio no quise preocuparme, pues eran tonterías como mirarse al espejo con aires de
grandeza mientras hablaba cual “noble caballero”, sin embargo, estas tonterías han
aumentado dejando a quienes le rodeamos completamente desconcertados. Debe saber
que hace unos días, cuando ya dormíamos, se oyó un grito estremecedor. Con miedo en el
cuerpo, salí apresuradamente escaleras arriba. De camino encontré al ama de llaves, quien
también estaba aterrorizada. ¡Imagínese qué escena! Llegamos a la habitación de mi tío
bien entrada la noche y encontramos una imagen increíblemente extraña. El hombre se
había anudado unas medias a la cabeza como si de un turbante se tratasen. Miraba con
una mezcla de orgullo y desdén al sillón de la esquina, al que había ensartado con la
escoba. ¡El ama de llaves casi tira el candelabro! Cuando él se percató de nuestra
presencia se irguió aún más, con aires de grandeza; “Señoritas” anunció dignamente, “No
deben preocuparse por el dragón, pues lo he matado”. Por sorprendente que parezca, no es
la primera vez que asesta contra algún mueble.
El origen de sus desvaríos, lo desconozco. Sin embargo, tras indagar entre sus cosas (Dios
me perdone), podría asegurar que están relacionados con esos libros absurdos que devora.
Diría incluso que le han hecho creer que vive en un mundo de fantasía; que es un caballero.
Ya ve usted el motivo de mis preocupaciones. Ruego que se apresure en venir, quizá usted
pueda encontrar un remedio para su locura.
Gracias por su comprensión:
Antonia Quijana.
Obra de referencia:
El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Cervantes.