Profesor: Rodrigo Medina Ricas
3º ESO - Aula: 3ºA
Microrrelato:
Al abrir los ojos una luz blanca me cegó. Me despertaron los crujidos que salían de aquellos artilugios que marcaban mis constantes vitales y que se confundían con los chasquidos de mi conciencia. La vida pasó a blanco y negro y aparecieron fantasmas que habían habitado mi cuerpo desde hacía años: una mirada impertinente, una súplica no atendida, una mujer cosificada, un abrazo estéril, un trabajo deshumanizado, un libro abandonado, una mentira de las que llaman piadosas envuelta en ropajes hirientes, alguna deslealtad indeleble, saludos no correspondidos, viajes evitables, incomprensión, desafío, dejadez o reproches….
- “¡Eres un imbécil, Juan! Toma conciencia de que tu tiempo expira.
Los párpados me pesan y cuando logro levantarlos veo a mi hijo que me sujeta la mano. Detrás de él estaban su mujer y mi preciosa nieta, acariciando el osito que le compré con prisas en un dutty free de un aeropuerto hace años. Vi en ella los ojos de Inés, casi no los recordaba, aquellos ojos intransitables y cuajados de amor. Todo lo que había vivido con Inés renació en la mirada de mi nieta y me devolvió la sonrisa con la que Inés me dijo adiós.
Entre las aristas afiladas de un destino que ya no gobernaba me reconcilié con el pasado. La esencia del amor ganó la partida. Viviré en el recuerdo de la gente que me quiere. Fundido a negro.
Obra de referencia:
El mito del don Juan, en su interpretación por Tirso De Molina es la inspiración de este relato. La obra escogida y leída en clase es El burlador de Sevilla.