Profesor: Laura Bonet Abascal
3º ESO - Aula: B
Microrrelato:
En un lugar de la mancha, se encontraba un anciano que yacía sentado en su cuarto, cuyo nombre era Alonso Quijano, al que terminaremos conociendo como don Quijote.
Alonso vivía con su esposa Dulcinea y en la parte trasera se encontraba su caballo Rocinante. Como un día cualquiera Alonso se puso a leer su libro de caballería favorito, Dulcinea al entrar al cuarto, harta de ver a Alonso leyendo el mismo libro otra vez decide echarle de casa.
Esa noche le tocó dormir en casa de su amigo Sancho-Panza. Durante esa noche la mente de Alonso le jugó una mala pasada y cree que han raptado a Dulcinea. Ahí comenzaban sus aventuras.
El primer destino fue Salamanca, más en concreto en la Riviera del río Tormes, ahí los lugareños les miraban con cara de pocos amigos, todos excepto un chaval al que conocían en el pueblo como Lázaro, a el chaval le abandonó su madre con un ciego que no le trataba muy bien.
Lázaro bien avispado ve a un mercader que se le caen, Lázaro las roba y se marcha corriendo, Quijote y Panza le siguen. Lázaro al reconocer a Quijote, se frena y comienza a conversar con ellos ahí Quijote le cuenta que tiene que recuperar a Dulcinea y decide reclutar a Lázaro, él no sabía que contestar y cuando iba decir que no apareció el alguacil, el cual les persiguió hasta Francia, donde visitó a un conocido, Edmundo Dantes, mejor conocido como el conde de Montecristo aunque no le pillaba en un buen momento, ya que estaba a punto de morir a manos de el conde Montego, deciden rescatarlo y volver todos a casa.
Ya en casa don Quijote siente como se está muriendo y se despide dándose cuenta de que todo eran alucinaciones.
Obra de referencia:
DON QUIJOTE DE LA MANCHA de MIGUEL DE CERVANTES. Don Quijote de leer tantas novelas de caballería ha perdido la cordura y se enfrenta a las aventuras propias de los caballeros andantes.