Profesor: Ada Cabañas Salazar
1º ESO - Aula: C
Microrrelato:
TRAS LA PISTA DE LOS PADRES PERDIDOS
Eloko y Natalia eran mejores amigos, vivían en un pueblecito en el Congo en mitad de la selva. En aquella selva había animales enormes y salvajes, y los ancianos contaban que entre aquellos altos y siniestros árboles habitaba una tribu sin evolucionar que acechaba constantemente debido al miedo que les tenían; mientras tanto, el pueblo seguía con su vida normal.
Natalia vivía con su padre porque su madre les había abandonado y Eloko vivía con ellos debido a que sus padres habían fallecido. De su muerte nadie sabía nada, pero Eloko quería investigar y Natalia estaba dispuesta a ayudarle. Eloko intentó convencerle de que no le acompañara, pero Natalia insistía y Eloko iba a ir, con o sin ella.
Así que emprendieron su marcha adentrándose en la selva en busca de alguna pista. Cuando ya llevaban un rato caminando, se extrañaron al ver huellas de pies descalzos, dado que todos los habitantes de su pueblo llevaban calzado. Al principio no le dieron demasiada importancia a este descubrimiento, pero un tiempo después escucharon murmullos en un idioma que no conocían.
Huyeron de allí y no dejaron de correr hasta que llegaron al pueblo. Allí le contaron al padre de Natalia lo ocurrido y fueron los tres a investigar. Cuando se adentraron en la selva se sentían observados, y al rato volvieron a escuchar esos murmullos. Pero esta vez no huyeron, sino que se acercaron. Pensaban que estos sonidos pertenecían a alguna tribu que les perseguía, pero de un árbol bajaron dos personas.
Cuando lograron ver sus rostros con nitidez casi se caen del susto, ¡eran los padres de Eloko! Padres e hijo se abrazaron y le contaron que una tribu les había secuestrado, pero habían conseguido escapar y desde entonces se encontraban camuflados con la selva.
Obra de referencia:
Heinz Delam. El santuario del pájaro elefante