Profesor: Agustín Berlinches Zapero
4º ESO - Aula: 4ºB
Microrrelato:
Aquí nadie soporta a los violadores, se les llena la boca de rabia diciendo todo lo que les harían, a ellos, a los violadores. Pero no a su amigo, que espera a que la chica esté tan borracha que no se acuerde al día siguiente, que no pueda ni sostenerse, menos aún pensar o decidir, para así intentar tener algo con ella. No. Tu amigo no es un agresor, ni un abusador, ni nada de eso. ¿¡Cómo va a serlo!? Es tu amigo.
Aquí las que estamos mal somos las mujeres, porque las acciones de un hombre pueden arruinarnos la vida. Y, aun así, las denuncias de agresiones siguen cogiendo polvo en la comisaría, a no ser que ella sea asesinada, porque entonces ya no habría nada que hacer y el caso acabaría cerrándose. Y es que incluso así seguimos teniendo la culpa, porque si decimos algo somos unas exageradas y si nos callamos es nuestra culpa por no hablar.
Pero eso es algo que la sociedad nunca verá, porque tenemos miedo de admitir que esas personas andan entre nosotros; estamos demasiado asustados para pensar que esa chica desaparecida que sale por televisión podrías ser tú, o tu hermana, o tu madre, o tu amiga… preferimos pensar que es culpa de esa persona.
Sin embargo, aquí estoy yo, llena de grietas, dándole voz a aquellas que todavía tienen un nudo en la garganta, a aquellas que ya no pueden hablar porque les arrebataron la voz. Aquí estoy para contar la historia, no solo de una, sino de muchas.
Yo únicamente escribo cuando tengo algo que contar y aunque muchas diréis que yo tuve la culpa por lo que pasó, no se le puede señalar a alguien como culpable cuando el problema concierne a todo un género. ¿No creéis?
Obra de referencia:
“Tardes de otoño” de Joana Marcus. Amara, se reencuentra con Aiden. Sienten cosas el uno por el otro. Pero Amara tendrá que superar el terror que le tiene al contacto físico fruto de una violación.