Profesor: Agustín Berlinches Zapero
2º ESO - Aula: 2ºB
Microrrelato:
La noche en la discoteca era electrizante, y las luces parpadeaban. La música vibraba y retumbaba en mis oídos, creando un ambiente mágico. Mis amigos y yo estábamos allí, buscando una forma de olvidar los problemas que nos perseguían sin cesar. Bailábamos, reíamos y nos dejábamos llevar por la euforia del momento, pero siempre con una tensión que rodeaba el ambiente.
A medida que la noche avanzaba y nos movíamos al ritmo de la música, las emociones se intensificaban cada vez más, no podía evitar notar las miradas que me acechaban por la espalda. Había algo más que amistad flotando entre nosotros, se podía notar la tristeza, los celos y eso lo complicaba todo. Sentía la presión de encajar, de ser parte de este mundo lleno de promesas y riesgos. El alcohol corría libremente por la discoteca y aunque sabía que no debía beber, me dejé llevar. Las risas se mezclaban con susurros y miradas furtivas, y cada decisión parecía tener mayor peso.
Pasaban las horas, los celos y la inseguridad empeoraban cada vez más. Las conversaciones se tornaban tensas y las sonrisas, forzadas. Me preguntaba si realmente estábamos disfrutando o solo tratando de encajar. La discoteca, al principio me parecía un refugio hacia mis problemas, se convertiría en un espejo de nuestras luchas internas.
Las tensiones cada vez se hacían más presentes tras los efectos del alcohol y las drogas.
Cuando finalmente salimos a la calle, el aire fresco me golpeó el rostro. Miré a mis amigos, cada uno perdido en sus propios pensamientos. Esa noche me había enseñado que la libertad que buscábamos también traía consigo responsabilidades. Reflexioné sobre lo que habíamos vivido y supe que este momento marcaría un antes y un después en nuestras vidas.
Obra de referencia:
"Campos de fresas", Autor: Jordi Sierra i Fabra. Una niña que va a la discoteca con sus amigos y se droga cayendo en coma.