Profesor: Lorena Morais Villanueva
4º ESO - Aula: 4ºA
Microrrelato:
La tarima del Ateneo se alzaba imponente testigo silencioso de tantas voces que han sonado allí, pero esta tarde 7 de mayo de 1891 la cosa era distinta. Entre la multitud de gente curiosa y sorprendida, pocos imaginaban lo que estaba por pasar y que quien hablaría no sería un hombre sino una joven mujer de morada intensa e imponente. La chica se llamaba Chloé, su ropa era sencilla y tenía aspecto de ser de clase media pero aún así su presencia se hacía notar.
Chloé sin dudar comenzó a hablar:
-Nos dicen qué pensar, qué hacer y dónde estar. Pero yo no estoy aquí para pedir permiso de nada sino para hacerme escuchar y mostrar mis derechos.
La gente no muy convencida y entre murmuros la miraron intrigados, algunos enfadados y otros sorprendidos. Desde arriba algunas sirvientas la miraban con atención. Chloé seguía:
-Dicen que la casa es el único sitio en el que podemos estar, ¿pero qué fábrica se mantendría sin nosotras? no somos sombras.
Las palabras resonaron mucho en el ambiente y un hombre enfadado se levantó, listo para responder, pero otro hombre le frenó y le dijo: "Déjala hablar".
Cuando Chloe acabó supo que algo había cambiado. Tal vez no todo cambiaría por este discurso pero su voz seguiría sonando y siendo recordada.
Obra de referencia:
"La Tribuna", Emilia Pardo Bazán