Profesor: Gemma Anguix García
3º ESO - Aula: 3º ESO E
Microrrelato:
Corro bajo la lluvia, con la ropa mojada pegada al cuerpo. Al llegar al puente, me agarro a la barandilla y subo rápidamente. Miro hacia abajo mientras el agua fluye y los coches pasan sin cesar. Cierro los ojos y solo escucho el sonido del agua. Todo se detiene en ese preciso instante; un paso más y todo podría acabar por fin.
Justo en ese preciso instante, una reconocible voz suena detrás de mí. Me giro y veo a la chica de las cien pulseras mirándome perpleja. Ella no sonríe pero tampoco se muestra sorprendida. Me dice con la voz rota que lo que estoy haciendo le parece una locura; yo ni respondo a lo que me dice. Poco a poco se acerca y sin decirme nada más, se sube a la barandilla y se coloca a mi lado. Justo en ese preciso instante, de nuevo comienza el interrogatorio pero no recibe respuesta por mi parte. Miro los coches cómo pasan, la vida no se detiene ni un instante, el agua sigue cayendo y yo, aprovecho para mirarla. Sigue ahí inmóvil, ya no dice nada, ahora solo me observa. Su presencia allí, al igual que la lluvia, es parte de lo que está pasando.
Finalmente, doy un paso atrás de la barandilla. Ella hace lo mismo. Nos quedamos en silencio mientras la lluvia sigue cayendo, pero ya no de la misma forma que antes. Todo parece un poco más tranquilo ahora. El sonido de los coches y la lluvia es lo único que queda en el aire, mientras nos alejamos lentamente del puente.
Obra de referencia:
Invisible, Eloy Moreno