Profesor: Alicia Vera
1º ESO - Aula: 1º B
Microrrelato:
Su pasado perturbador ha hecho que Ainhoa esté atenta al peligro.
De repente llamaron a la puerta.
-¡Yo abro! -dijo su padre.
Cuando fue a abrirla, cayó al suelo lleno de sangre.
-¡Papi! -dijo Ainhoa.
De pronto, la casa empezó a quemarse poco a poco.
-¿Mamá qué pasa?- susurró.
-Nada importante hija- añadió su madre- todo va a salir bien.
De un momento a otro entraron en la casa.
-Corre Ainhoa- dijo ansiosa- corre, hasta la casa de la tía Lidia y no te separes de ella, nunca, me oyes, nunca. Van a ir a por ti, escóndete.
La niña echó a correr todo lo que pudo, pero de lejos escuchó a su madre gritar de dolor, ella quería volver, pero recordó sus palabras.
Un día, cuando regresó a casa, no había nadie.
-Tía Lidia- gritó mientras la buscaba.
Continuó buscando hasta que notó una extraña presencia en su cuarto.
-¿Tía, eres tú?- preguntó.
Y no recibió respuesta. Cuando se asomó, resulta que no era ella, alguien había venido a buscarla. Inmediatamente echó a correr, pero la siguieron por detrás.
-Creo que le he despistado- dijo exhausta.
De repente a lo lejos, le vio.
-Niña se que estás aquí- gritó con voz irónica- no podrás esconderte mucho más, tengo a tu tía.
-¿Por qué llevas persiguiendo y matando a mi familia desde hace tanto tiempo?- preguntó confusa.
- Querida, tu no sabes nada de tu familia- añadió el hombre- tu familia ha destrozado mi vida, ahora yo haré lo mismo con la tuya.
-¿Y, no tienes suficiente con el daño que ya me has hecho?- preguntó Ainoha.
-Tu no tienes ni idea, esto, solo acaba de empezar- dijo de manera siniestra.
Obra de referencia:
Amanda Black