Profesor: María Isabel Quero Callejas
3º ESO - Aula: 3°A
Microrrelato:
Doña Brianda había marchado a Zamora
con sentimientos encontrados como la zarzamora.
Por un lado le preocupaba dejarla sola
por el frío comportamiento de tan extenso invierno,
muchos suspiros profundos, e incontrolados
tantos sentimientos que solo podían significar dos cosas:
o que estaba tan enamoradísima como la luna del sol o como el perro del gato
o sin consuelo pensaba encerrarse en un convento.
Y aunque ninguna de las dos le convencía, optó por la idea de la abadía,
que esa la sostenía.
Pero ella pensó que nadie la pretendía
-dijo con ironía- y si aún así yo me confundía.
Que pensamientos tan desconfiados, no podía tenerla siempre a su lado.
Y a pesar de ello, decidió centrarse en ella
que importante era:
podía pasar de condesa a princesa.
Sí, era Sancho Ramírez, pero no el vasallo del Cid Campeador
sino su futuro defensor.
Su cabeza no la dejaba pensar, pues lo único que veía
era el defensor de Don Rodrigo Díaz de Vivar.
Ay Guiomar querida,
que incrédula serías, si pensaste que te irías
con el amor de mi vida.
Obra de referencia:
CORDELUNA, ELIA BARCELÓ