Profesor: Montserrat Trenado Gonzalez
3º ESO - Aula: 3º ESO C
Microrrelato:
SUEÑOS Y EXPECTACIONES
Cuando llegó Sara a casa de Milagros, le dijo:
— Abuela, aprovechando que estamos solas, me gustaría hablarte de un asunto que me
molesta bastante—su abuela asintió—. Mi madre quiere que tenga un trabajo que a mí no
me gusta. Por mucho que yo le explique mi sueño, dice que es una tontería. Además,
aunque me esfuerce y saque buenas notas, nunca es suficiente.
— Sara, déjame contarte una historia de una persona a la que le sucedió lo mismo.
Sara le pidió que le contase la historia y Milagros dijo:
Aunque no sea un dato muy conocido, hay una famosa, cuyo nombre no voy a desvelar,
que estuvo en tu misma situación. Desde el principio, sus padres tenían su futuro planeado.
Ella, que no sabía qué quería ser de mayor, lo aceptó. Por mucho que sacaba buenas notas
y se esforzaba, nunca era suficiente.
— Han salido las notas. ¿Cómo has sacado un 8 en matemáticas? Pregúntale al profesor
qué puedes hacer para mejorar.
Cuando llegó a la adolescencia, descubrió que quería ser escritora. Pasaron tantos años de
quejas y de no ser suficiente que llegó un punto en el que se hartó y decidió decírselo a sus
padres. No se sorprendió cuando ellos se enfadaron, y al ver que no iban a aceptar su
sueño, decidió seguir con él, por mucho que ya no le hablasen sus padres.
— Hoy es una escritora muy conocida—concluyó Milagros—. En cuanto a ti, Sara, haz lo
que tú consideres correcto. Si quieres estar toda tu vida con un trabajo que odias, haz caso
a tus padres. Pero si decides seguir con tu sueño, no olvides lo que puedes perder al
hacerlo.
Sara siguió el consejo de Milagros y todo salió muy bien.
Un sueño se debe perseguir
aunque otros lo intenten impedir.
Obra de referencia:
El Conde Lucanor. Don Juan Manuel