Profesor: M.ª Carmen Pérez Álvarez
4º ESO - Aula: 4º Q
Microrrelato:
Daniel, de pueblo perdido en lo profundo y antiguo de Ciudad Real, criado en una familia con un pensar conservador, renunciando a las moderneces de los tiempos que corren...Su padre, Julio, un hombre recto, de pueblo, antiguo... Un hombre el cual le inculcó los valores a Daniel, quien siempre hizo caso y escuchó con gran atención a su padre. Entre todas las cualidades que su padre le enseñó a Daniel, al vivir en el campo, alejados de la ciudad y las estampidas de gente que caminan sin la mirada puesta en el frente por culpa de la tecnología (tecnología que Daniel nunca presenció), la principal fue la caza. Cerca de la casa de Daniel se encontraba un frondoso campo, con diversos escondites y agujeros hechos por topos. Este campo nunca fue destruido debido a que, al estar en un pueblo alejado, nunca se le prestó atención, a falta de gente que lo visitase y construyese allí, se utilizó durante más de cien años para la caza de ciervos, liebres y zorros. Julio, apasionado de la caza, le inculcó esta tradición a Daniel, con el propósito de que siguiese con su pasión por la caza. Esto, en el fondo, era una estrategia para que Daniel se quedase en el pueblo y no conociese más allá.
Uno de tantos días en los cuales Daniel y Julio salieron de caza, avistaron un animal inusual, un lobo ibérico. Julio que quería impresionar a su hijo decidió cazarlo... lo que empezaba como un día más de caza acabó en desgracia. Julio falleció, creando un trauma a Daniel y haciéndole odiar la caza. Tras la muerte de su padre, Daniel decidió huir del pueblo y mudarse a Madrid, donde consiguió rehacerse del dolor y dejar atrás los traumas que la caza le produjo.
Obra de referencia:
La lectura de referencia es "Los ojos verdes", de Gustavo Adolfo Bécquer, autor incluido en el temario de literatura de 4º de ESO.