Profesor: M.ª Carmen Pérez Álvarez
4º ESO - Aula: 4º Q
Microrrelato:
ARREBATO COLOR ESPERANZA
Abrí los ojos sobresaltada, sintiendo el sudor de mi pijama bajo las sábanas. Ahí estaban otra vez los causantes de todas mis pesadillas y alucinaciones. Esos ojos color aguamarina, esos ojos verdes. Parece que los últimos meses se me hayan aparecido tantas veces como pasos he dado, tantas veces como he imaginado o soñado. En ese momento, pude escuchar el llanto de mi pequeño Oliver, que hasta hace dos segundos dormía plácidamente, ajeno a todo. Yendo hacia su cuarto no lograba intuir qué había pasado, pero al abrir la puerta tan solo bastó que una frase saliera de su boca para conseguir encoger cada músculo de mi cuerpo. Intenté no llorar para no asustarle más, pero parecía la tarea más difícil del mundo. Con solo pensar que él también los había visto era imposible que no se me removiera el estómago. Su llanto era entrecortado y parecía como si algo en su cara estuviese cambiando. Lentamente. Conseguí acercarme para envolverle entre mis brazos, aún sudorosos. Cuando parecía que la tormenta ya acababa y por fin llegaba la calma, él simplemente abrió los ojos. No hizo falta nada más para que perdiera el control por completo y empezara a zarandear su rostro como si de un muñeco se tratase, sin creer lo que veía. Pero ya era un hecho. Sus ojos eran verdes. Nunca lo habían sido hasta ahora, y me miraban como siempre. Llamándome. Pidiendo que los atravesara. No pude ignorarlos más, tenía que calmar de una vez el ardor que brotaba en mis entrañas. De un momento a otro, todo se volvió negro. Al levantarme del suelo, corrí hacia el espejo sabiendo lo que vería. Al ver mi reflejo, me giré para ver a mi hijo. Entonces, mis ojos esmeralda pudieron ver sus cuencas... vacías.
Obra de referencia:
La lectura de referencia es "Los ojos verdes", de Gustavo Adolfo Bécquer, autor incluido en el temario de literatura de 4º de ESO.