Profesor: Andrés Reguera Mínguez
3º ESO - Aula: 3º ESO
Microrrelato:
ÚLTIMAS PALABRAS
Me atrevo a afirmar que todos nos hemos planteado nuestras últimas palabras, aunque realmente no pensemos que las diremos, porque esperamos que la muerte nos alcance desprevenidamente. Igualmente, alcanzas esta conclusión cuando no tienes nada que perder y tu último suspiro depende del hombre que te prometió la luna pero decidió soslayar lo que supondría alcanzarla; entonces originan dudas sobre todas tus decisiones tomadas y te cuestionas si podrías haberlo evitado.
Todos confluimos en que el amor es delicado y puede conducir a la locura, pero no me refiero al amor loco del que trata la literatura del Barroco, donde pese a su trágico final, cada instante que pasaron juntos fue conveniente; aquel amor tan profundo e hiriente que aturde al protagonista, cuyo afecto es tan crudo que lo arriesgaría todo para recibir una pincelada de la atención de su amada. Pero todo tiene un límite, incluso el amor. Su apego era un río cual caudal aumentó hasta sobrepasar los límites de su cauce; un río que se desbordó, causando no solo daños al mismo río, sino también a su entorno. Al principio mi inocente ingenuidad pensaba que tal vez yo recibiría este apasionado amor; “¿por qué yo?” fue lo primero que me pregunté cuando me di cuenta de lo intenso que era su afecto, y es una de las preguntas que más han rondado mi cabeza durante este arduo tiempo. Mi vida ha sido reducida a cenizas y suplantada por otra, cuyo curso ha sido bruscamente corrompido por los perversos deseos de aquel miserable ser; una vida cuyo sufrimiento tendrá la mera finalidad de protagonizar una serie televisiva cuando al supuesto amor de mi vida le plazca afrontar que todo tiene un fin, en el hipotético caso de que suceda. Seguramente sean mis últimas palabras: “¿por qué yo?”
Obra de referencia:
El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde, de Robert Louis Stevenson.