Profesor: Juan Vivente Elías Doral
2º ESO - Aula: 2ESO2
Microrrelato:
Shakespeare - Agencia Matrimonial (Presencial)
Ana Julia pulsó el botón con impaciencia. La puerta se abrió con un suave sonido metálico, pero al entrar sin mirar brincó. Alguien más ocupaba el espacio. Alguien al que nunca hubiera esperado encontrar allí.
—¡Luis Romeo! —gritó; y su voz era una mezcla de sorpresa, tensión… y desprecio.
Luis quitó la mirada del móvil con agitación y allí estaban sus ojos.
—Ana... qué coincidencia, ¿no? —correspondió con una fría mirada … de odio.
No se dijeron más. El aire del habitáculo se volvió tenso, colmado de palabras no pronunciadas. El ascensor que llevaba a la Agencia Matrimonial comenzó a ascender de nuevo cuando un brusco tirón interrumpió el movimiento y todo quedó en silencio. La cabina tembló antes de quedarse inmóvil.
—Esto no puede estar pasando —bufó Ana, presionando el botón de emergencia. Luis cruzó los brazos.
—Tú siempre tan dramática —dijo, mirándola burlón.
—Y tú tan insensible —Ana se giró hacia él elevando su voz, como el día que se dijeron cosas que ninguno podía olvidar.
El resentimiento tomó la palabra por ella. Por los dos. Pero el silencio que siguió ya no era incómodo, sino reflexivo.
—Ana... —Luis suspiró, bajando la mirada—. Quizás fui demasiado duro contigo. Estaba herido.
Ana se sorprendió y su voz, aunque dolida, se suavizó.
—Yo también lo siento. Qué egoístas fuimos. No entendí por lo que estabas pasando.
A pesar del peligro, el tiempo pareció detenerse mientras se miraban con autenticidad. Hasta que un estruendoso “crack” los sacó de su burbuja. El ascensor tembló y comenzó a caer. Luis reaccionó instintivamente, aferrando la mano de Ana. En unos vertiginosos segundos eternos, entendieron que el perdón llega cuando ya nada más importa. No había desesperación, era como si aquel apretón pudiera desafiar la gravedad. El inexorable final solo podía ser perfecto.
Obra de referencia:
William Shakespeare, dramaturgo, poeta y actor inglés. El mejor. Obra: Romeo y Julieta. En mi relato son Ana y Luis; aunque aquí, en un espacio que no parece creado para el reencuentro: un ascensor.