Profesor: Eva Rodriguez Puga
1º ESO - Aula: 1ºB
Microrrelato:
Me estoy peinando, el día de mi temprana boda. La maquilladora se ha esmerado, pero no había maquillaje en este mundo capaz de borrar mi ceño fruncido, a costa de el cambio a la adultez repentino. Hay tantas mujeres que lo llevan... Aquí, en Níger, esto es normal. Aunque siempre he sido una excepción, pienso, y frunzo el ceño aún más si cabe. Mi sueño siempre fue ser una neurocirujana, pero los problemas económicos azotan a mi familia con fuerza, con tanta que tengo que irme, tengo que dejar de ser un estorbo. Me muerdo el labio. La estilista resopla. Jamás doblegará mi cabello. Bueno. Eso pensaba yo de mí, hasta que se presentó ese hombre que me tiene aquí, acicalándome. Ese hombre que promete darme una feliz vida, pero que acabará pobre, como todos. Eso a mí me da igual, pues no llegaré a verlo. Fui con mi madre al doctor, y me dijo tras un embarazo duro moriré con mi hijo en el parto. Y tras endeudarnos tras esta noticia, sé cuándo falleceré. Aunque ya lo sepa, mi progenitora caerá en la desesperación. Ya verá cuando sepa que mañana parte mi hermano. Quiere huir a España para escapar de la pobreza. Dicen que es el paraíso, que siempre hay comida en la mesa, que pueden comprar de todo... Pero... Si allí viven tan bien, ¿por qué nosotros no?
…
…
HUYE.
Casi me caigo para atrás. Podría huir con Ahmed... Sólo son más de 2000 kilómetros, calculo. Más la patera... Moriremos. Casi nadie sobrevive... o eso nos contaba nuestro padre. Voy a morir. Está claro. A medio plazo... Puedo pasar los nueve meses siguientes con dolores que me llevarán a la muerte o puedo morir en medio del Atlántico... Haga lo que haga, es un suicidio.
…
…
Vale. Decidido.
Me suicido.
Obra de referencia:
Escila y Caribdis: Este pasaje de la Odisea, de Homero, trata de cuando Odiseo, después de pasar por la isla de la hechicera Circe, tuvo que pasar entre Escila y Caribdis, dos monstruos.