Profesor: Carmen Correa Ramos
3º ESO - Aula: Alumnos 3º ESO A
Microrrelato:
"Quien por miedo esconde lo que el alma siente, vive en la sombra y sufre en la mente"
Patronio, el joven consejero del Conde Lucanor, había pasado estos primeros años de trabajo observando a su señor con la misma admiración respetuosa de siempre. Cada gesto del Conde era un reflejo de autoridad y nobleza. Pero con el paso del tiempo, esa admiración había crecido, no solo como el respeto a un líder, sino como una fascinación más profunda. Era como si el Conde Lucanor fuera la luz que iluminaba sus propios pensamientos, y por cada consejo dado, Patronio sentía que se acercaba más a él, no solo en mente sino en algo más humano.
En las noches solitarias en la que el Conde se retiraba a su estudio, Patronio lo observaba desde lejos, admirando su mirada y su postura. Sabía que no debía permitir que esos sentimientos florecieran, después de todo, él era solo un consejero y el Conde Lucanor, un noble digno de ser respetado. Sin embargo, aquella noche, mientras el Conde meditaba en silencio frente a su ventana, Patronio no pudo evitarlo. Se acercó con cautela, su corazón latía con fuerza en el pecho, y dijo con voz temblorosa:
— Mi señor, debo confesar algo que pesa sobre mí desde hace tiempo. Quizás sea un tonto por decir esto, pero ya no puedo callarlo. Mi respeto por usted ha traspasado los límites. Lo confieso, mi corazón no solo lo admira, sino que lo ama.
El Conde Lucanor, se giró lentamente, y durante un instante, el silencio llenó la sala. Patronio, temeroso, sin saber lo que pensaría, esperó su respuesta. Pero el Conde, con una sonrisa suave, le dijo:
— Lo sabía Patronio. No siempre la sabiduría está en lo que se dice, sino en lo que se calla.
Obra de referencia:
Microrrelatos inspirados en los cuentos de "El conde Lucanor" de Don Juan Manuel, obra leída y trabajada en el temario del curso.