Profesor: Juan Enrique Garcia Sanchez
1º BACHILLERATO - Aula: 1º BACHILLERATO
Microrrelato:
Desde su pequeño planeta, ella contemplaba las estrellas sumida en la
melancolía de quien se siente culpable. En el pasado, había temido más la
ausencia de su principito que a los vientos que la dañaban.
-Le hice daño, y lo sé- murmuró la rosa dejando caer un pétalo.
Recordó sus palabras afiladas, nacidas no del odio, sino del miedo y el
egoísmo. Había exigido atención constante, pues temía ser olvidada. “Cúbreme
con el globo”, “Riega mis raíces”, “Protégeme del viento” Cada demanda no era
una exigencia sino un intento de camuflar su propia inseguridad.
-No quería que me viera débil, pensé que si me mostraba como realmente era
huiría de mí. Ironías del destino…-
Recordó una de las últimas conversaciones que tuvieron antes de que el se
marchara, donde el Principito con los ojos llenos de lágrimas admitió sentirse
insuficiente, y ella, sin una sola disculpa le permitió marcharse.
Ahora, sola en su planeta, su tiempo de vida se consumía lentamente. Las
raíces se habían secado y los pétalos se caían uno a uno.Finalmente en la
soledad entendió que no solo se trataba de ser amada, sino de aprender a
querer sin cadenas.Con un último suspiro logró transmitir al viento el más bello
mensaje que este jamás oiría.
-Querido principito se feliz entre estrellas, nunca me olvides, se que el primer
amor deja huella. Perdóname, siempre te ame, pero te lastime pues no supe
como quererte sin miedo.-
Y así, la rosa, murió en silencio dejando como legado un amor que tardó
demasiado en comprender.
Obra de referencia:
EL PRINCIPITO. ANTOINE DE SAINT-EXUPERY. Una actualización a la historia de amor tras el aprendizaje.