Profesor: Fernando José Palacios León
2º ESO - Aula: A
Microrrelato:
El Fabricante de Lágrimas.
Nica se encontraba sentada a su lado, esperando a que por fin despertara; su rostro
estaba hinchado de tanto llorar por el estado en coma de Rigel. Nica dijo a través de su
triste voz, y a la vez con un nudo en la garganta:
–Nada te detendrá, despertarás y podremos escapar de esta desastrosa y culpable
vida.
Al instante, Rigel despertó. Al abrir los ojos vio a Nica desesperada por que él
despertase, a Rigel le latía muy fuerte el corazón porque era con la única persona que
le apetecía estar en ese momento, en realidad para toda su vida. A continuación, dijo
con su voz única, grave y deprimida:
–Pensaba que yo no era tu fabricante de lágrimas.
Nica lo miró con alegría, con certeza de que era el hombre de su vida a pesar de todos
los traumas del pasado; le dio un beso apasionado lleno de emociones con infinitos
sentimientos de culpabilidad y, a la vez, agradecimiento por que la vida le hubiese
puesto al lado de Rigel.
Después de ese maravilloso reencuentro emocional, Rigel recogió todas sus cosas
junto a Nica e intentaron huir. Querían hacer desaparecer todos sus problemas físicos
y psicológicos, lo trágico de esta situación es que había tres personas que sí se habían
portado magníficamente con ellos: Anna y Petter los padres adoptivos y la gran amiga
de Nica: Adeline. La situación les daba mucha pena, remordimiento y a la vez se
querían echar atrás para no desaparecer, pero tuvieron una gran idea: dejarles una
carta a cada una de aquellas personas importantes, explicándoles sus sentimientos y el
porqué se querían alejar de ese lugar, no lo pensaron más y escaparon de su anterior
vida, a un lugar donde la fábrica de lágrimas solo fuera un mal sueño.
Obra de referencia:
Natalia se ha basado en el Fabricante de Lágrimas de Erin Doom, una novela que le ha dejado una profunda huella de empatía