Profesor: Mª De La Vega Romo Moreno
2º ESO - Aula: 2ºESO A
Microrrelato:
Tras mi comparecencia en Venecia, un aciago choque con un hombre misterioso que ilustraba en su rostro, un sinfín de aventuras e historias sin relatar, desligaba una suerte nociva para el resto de mi estancia. No pude apreciar con claridad su belleza, pues él debía marchar con el fin de reproducir su petrificante música. Fue entonces cuando unos nudillos golpearon la puerta del palacio, interrumpidos mis obsesos pensamientos, me dirigí hacia el portón para recibir a un caballero de
ojos verdes como la esmeralda, pelo espléndido y casi tan dorado como el oro y su rostro pleno de pecas, bastaron para enamorarme. Ferrando se llamaba. Su esencia varonil me rememoraba a la de mi difunto padre. Se acomodó en la banqueta sutilmente y alzó sus delicadas manos cuyo acto me hizo inferir la
consiguiente melodía. Comenzó su obra, tan romántica como un anochecer en una tarde de verano, su música impregnaba el ambiente, miles de fantasías
deambulaban por mis pensamientos. Acababa de representar mi obra preferida, lo que provocó hacerle una pregunta:
– ¿Cómo es posible que hayas podido representar la compleja creación de mi padre?
No respondió. Todos mis sueños e historias fantásticas se habían desplumado bruscamente. No obstante, se apoderó de mi mano y me llevó consigo a Murano.
El día llegaba al final de su rumbo, las calles desiertas parecían no haber tenido actividad durante siglos. La puesta de sol nos encaraba, y fue entonces cuando
me besó. Sus labios bastaron para responder a mi pregunta. Fue el inicio de una era que nunca deseé haber comenzado.
Obra de referencia:
El retrato de Carlota de Ana Alcolea, trata sobre una joven llamada Carlota, quien pasa las vacaciones de febrero con su tía Ángela, una novelista que vive en un palacio a orillas de un canal.