Profesor: Ana Martín Domínguez
2º ESO - Aula: 2ºESO A
Microrrelato:
Ütngard
Todo comenzó un frío día de invierno, cuando me encontraba en una casa al norte del monte
Everest con mi abuelita de ochenta y dos años. Ella siempre fue entrañable, pero sentía que
escondía algo. Un día, mientras montaba su yak con barba, me dijo que subiría a la zona más
alta y peligrosa del Everest, pero que no debía seguirla. Por supuesto, la seguí.
Al llegar a la cima, mi abuelita dijo (lógicamente) con una voz siniestra “Ábrete Ütngard”, y un
portal se abrió. Mi abuelita entró y, gracias a mi suerte me caí dentro. Me desmayé y, al
despertar, me encontré con una cabra de ojos verdes flotando sobre mí. Asustado, huí y vi
muchos seres fantásticos. Al llegar a un bosque lleno de ojos verdes, decidí adentrarme.
En el bosque, me encontré con mi abuela, quien me reveló que era la guardiana del Yggdrasil, el
árbol que sostiene el universo. Me explicó que protegía el árbol de las cabras, pues estas roían
sus raíces, que daban magia al lugar. Yo le prometí que me encargaría de ellas, ya que tenía un
arma más poderosa que la magia.
Volví al bosque, rodeado de cabras, y una de ellas, la líder, me habló sorprendida: “¿Por qué has
vuelto?”. Hablaban, y después de un abrazo, la cabra soltó unas lagrimitas y reveló que nadie la
había abrazado nunca, entonces dijo- bahaá, v?, bâ, baa, bee(o en nuestra lengua) -El tormento
terminó, nos vamos-. Las cabras desaparecieron y todo volvió a la normalidad, aunque no para
mí.
FIN
De Pablo Ortega Méndez, colegio Caude 2o Eso A
Obra de referencia:
Los Viajes de Gulliver (J. Swift)